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COMO DESCUBRIR QUE ES LO QUE TE APASIONA

Dedícate a aquello que te apasiona.

Uno que yo misma he dado y que proviene del deseo de que, así como yo encontré aquello que en este momento de mi vida me llena de satisfacciones y me permite multiplicar mis ingresos, tú también puedas lograrlo.

El problema es que me he dado cuenta de que, aunque ese consejo es una pieza esencial, está lejos de ser el rompecabezas completo.

NO LO ENCONTRARÁS DE LA NOCHE A LA MAÑANA

Tu propósito de vida es algo que logras recorriendo tu propio camino, tratando de encajar las piezas que te conforman y que forman el mundo que te rodea en el tiempo exacto en el que te encuentras. Un mundo que está en constante evolución, al igual que tú.

Es un camino que se debe recorrer mientras le prestas atención y analizas cada señal que se te aparece y te abres a la posibilidad de que aquello que te apasiona hoy, probablemente no le guste a la persona que serás en 5 años… y eso está bien.

Incluso si sabes cuál es tu “pasión” en este momento (y es que generalmente sentimos nos gusta más de una cosa), hay muchos otros factores que debemos tomar en cuenta. Por ejemplo:

  • ¿Crees que puedes ganarte la vida haciéndolo?
  • ¿Crees que seguiría siendo tu pasión si tuvieras que hacerlo todos los días?
  • ¿Eso que te apasiona está relacionado con una habilidad que tienes, que quieres desarrollar y que el mundo necesita?

No tienes que tener respuestas claras a todas estas preguntas antes de comenzar, pero deberás estar claro en que el “seguir tu pasión” no es un camino fácil.

Es difícil, lleva tiempo y para muchos atrevidos que deciden emprender el recorrido sin tierra firme a la vista, requiere de muchas noches de tratar de sacarte el miedo y la ansiedad, mientras piensas en la posibilidad de terminar con una cuenta bancaria peligrosamente baja, durante mucho más tiempo de lo que esperabas.

Y es que en un mundo donde debemos pagar la comida y la renta no es nada barata, olvidarnos del dinero para dedicarnos a seguir nuestra pasión es un consejo peligroso; uno que si lees mi historia, no te voy a dar.

TODOS PASAMOS POR AL MENOS UNA CRISIS EXISTENCIAL

Una por la que tiendo a culpar al Sistema, al ver cómo pretenden que chicos de 18 años (e incluso menores) decidan qué es lo que los hará felices por el resto de sus vidas, eligiendo una carrera universitaria de un pequeño listado de opciones cuyo currículo diferirá muchísimo de lo que resulta ser en la práctica.

La realidad es que la mayoría de nosotros no tenemos ni idea de lo que queremos hacer con nuestras vidas a los 29; luego de, como fue mi caso, 2 licenciaturas, 1 maestría y 6 años de exitosa carrera en una multinacional.

Es más, la mayoría de mis conocidos han pasado por la crisis de los 20 o están entrando en la de los 30, mientras casi todas las semanas recibo emails de personas de 40 y 50 años que se han dado cuenta de que el camino que escogieron, no los llevará donde quieren llegar.

Si te preguntas “¿Qué quiero hacer con mi vida?” “¿Cuál es mi propósito?” “¿Cómo encontrar mi pasión?”, puedo asegurarte que no estás solo.

TU PASIÓN NO ESTÁ AHÍ AFUERA ESPERANDO A SER DESCUBIERTA

Debemos entender de una vez y por todas que nuestro propósito de vida no es una fuerza misteriosa y mágica.

Es más, son muchos los estudios que sugieren que las personas que tienen esa creencia casi mística de que las pasiones nos son reveladas mágicamente, tienden a ser menos curiosas que las personas que entienden que los intereses se desarrollan como un proceso. Los primeros, generalmente se quedan esperando.

Siento que parte del problema es el concepto de “propósito de vida” en sí mismo. La idea de que cada uno nació para un único propósito y que nuestra misión en la vida es encontrarlo como por arte de magia y dedicarnos a ello hasta el fin de nuestros días.

En lugar de buscar esa única cosa que debes hacer, aunque no sepas lo que es todavía, puede ser más productivo percibir las oportunidades que se nos presentan con mente abierta, como potencialmente infinitas.

TU PROPÓSITO NO ES UN DESTINO, ES UN CAMINO

Lo único constante en la vida es el cambio. Es así como tu propósito de vida cambiará a medida que aprendas más sobre ti y el mundo que te rodea; a medida que empieces a sentir, reaccionar, pensar y actuar de manera diferente.

PASIÓN = ACCIÓN CON RESULTADOS POSITIVOS

Al replantearme la definición, me he dado cuenta de que la pasión es algo que descubrimos activamente. Y eso ha hecho que mi camino de autodescubrimiento (uno que sigo recorriendo), sea mucho más emocionante, realista y tangible.

En lo personal y luego de ver el desarrollo de los miles de miembros de mi comunidad de apoyo para emprendedores, he descubierto que la pasión se desarrolla al hacer algo bien, al adquirir experiencia y al ver resultados.

EL IKIGAI

Este método japonés se centra en dirigir nuestra energía hacia lo que al mundo le hace falta, priorizando las necesidades de un grupo o causa sobre nuestros intereses. Sus creadores (los japoneses) poseen un fuerte sentido del deber hacia el grupo, siendo muy considerados con los demás tanto dentro como fuera de su comunidad.

Protegen la reputación del grupo frente a otros, se aferran fuertemente a su familia, amigos, empresas y nación, están predispuestos a colocar en primer lugar lo que su comunidad necesita de ellos.

En nuestro modelo occidental, los tres primeros aspectos se centran en el “Yo”:  aquello que amas, en lo que eres bueno y lo que se te puede pagar; sin embargo, en el método Ikigai, incluso se considera perjudicial e improductivo elegir alguno de estos tres como punto de partida.  En cambio, los japoneses darían una mirada a su alrededor observando las necesidades de los demás.

En nuestros países, los empresarios se esmeran en crear nuevos productos/servicios para llenar los vacíos que creen encontrar en el mercado.

En cambio, en el método Ikigai la propuesta es que te abras y dejes que las circunstancias te digan lo que el mundo necesita de ti en lugar de estar constantemente en una búsqueda. El mensaje puede llegarte a través de tu familia, amistades, trabajo, grupos a los que perteneces e incluso de tu país y la idea es preguntarte: “¿cómo puedes servirles mejor”? o bien: “¿lo que hago a quién beneficia?”.

El objetivo último del Ikigai no es la felicidad. Identificar eso en lo que eres bueno y te da placer hacerlo, es importante, sí; pero además, lo que hagas debe aportar algo positivo al mundo. Cuando lo logres, sentirás que tu presencia en la vida está justificada y sólo entonces, la felicidad será la consecuencia.

¿CÓMO ENCONTRAR TU PROPÓSITO DE VIDA?

1.    ANALIZA TU SITUACIÓN ACTUAL

Algunas preguntas que podrías hacerte para empezar a analizarte:

  • ¿Estás dónde quieres estar?
  • ¿Has logrado todo lo que pensabas que harías a estas alturas de tu vida?
  • ¿Qué cosas materiales y sentimientos te hacen falta en este momento?

2.    QUÉ DISFRUTAS HACER

¿Si pudieses elegir algo a qué dedicarte todos los días del resto de tu vida, qué harías?

Todos tenemos esa actividad que hace que se nos olvide que son las 4pm, no hemos almorzado y hace 3 horas no pestañamos. Generalmente es algo que disfrutamos tanto, que el sólo hecho de poder hacerlo nos parece un premio.

3.    DEFINE TU ESTILO DE VIDA IDEAL

Estas son algunas preguntas que te ayudarán a tener una idea un poco más clara de la vida con la que sueñas:

  • ¿Cuántas horas te gustaría trabajar diariamente?
  • ¿En qué tipo de entorno te gustaría hacerlo (casa, playa, oficina, etc.)?
  • ¿Con qué tipo de personas quieres trabajar (colegas y clientes)?
  • ¿Cuánto dinero te gustaría ganar?
    • ¿En qué ciudad o país quisieras vivir?
    • ¿Qué te gustaría hacer para divertirte?
    • ¿Qué hábitos de tu vida quisieras cambiar?

    4.    CONOCE TUS HABILIDADES

    La diferencia entre una habilidad y una fortaleza, es que no es algo innato (algo con lo que naces), sino que lo adquieres y perfeccionas con el tiempo.

    Un buen ejercicio es hacer un listado de todos los trabajos que has tenido incluyendo proyectos, voluntariados, etc. y escribir qué habilidades crees haber adquirido de cada una de esas experiencias.

    5.    CONOCE TUS FORTALEZAS

    Las fortalezas son las cosas para las que eres naturalmente bueno. A muchas personas les cuesta definirlas debido a que suelen dárseles tan fácilmente que piensan que para todo todos es igual de sencillo.

    Una fortaleza puede ser la facilidad para comunicar tus pensamientos/sentimientos y parece sencillo, pero para mucha gente es todo un desafío.

    6.    DEFINE TUS VALORES

    La mejor forma de definir cuáles son tus valores, es recordar un momento de tu vida en donde hayas vivido una experiencia que te haya hecho sentir feliz y orgulloso, luego describe con palabras lo que sentiste.

    Por ejemplo, si hace poco decidiste mudarte solo a otro país sin tener un plan específico, tus valores podrían ser: independencia, aventura y determinación.

    7.    QUÉ TANTO ESTÁS DISPUESTO A LUCHAR

    El camino de la búsqueda personal no es fácil.

    Todo lo que vale la pena, implica sacrificio y nada, por mucho que creamos lo vamos a disfrutar, será placentero todo el tiempo.

    Pregúntate: ¿qué tanto estás dispuesto a luchar?

    Si por ejemplo sueñas con ser un cirujano exitoso:

    • ¿Crees que puedas dedicarte a estudiar por 12 años?
    • ¿Eres capaz de permanecer despierto toda la noche en tus años de residencia?

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Written by Salud al Limite

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