¿Largo y estrecho? ¿Sin luz ni gracia? El pasillo parece considerado un espacio “de segunda” en cualquier casa, una zona de paso a la que no se le presta mucha atención, decorativamente hablando. Pero, con unos sencillos gestos, el pasillo puede ganar muchos puntos. Valora si en el tuyo cabe una pieza de mobiliario poco profundo, como un mueble zapatero o una repisa para colocar cuadros, por ejemplo, y también es el lugar perfecto para colocar una consola. Del mismo modo, si no te lanzas a colocar papel pintado o pintar de algún color intenso en cualquier otra habitación de la casa, el pasillo es el lugar apropiado para estos experimentos: ganará en personalidad y carácter. También se presta a jugar con los complementos, piden cuadros –perfectos los pequeños en series, colocados en composiciones con gracia–, las alfombras –largas pasilleras o varias redondas más pequeñas, por ejemplo–, apliques, molduras… Mira estas ideas para que entren ganas de quedarse en el pasillo.
Los mejores muebles para un pasillo de diseño
El que sea, el que quepa. Aunque sea un pequeño zapatero estrecho o un banco. Es importante localizar un punto lo más muerto posible que no estorbe a los movimientos, que no esté justo en el giro hacia una puerta o justo de frente en una entrada o salida de una habitación. Además de su uso funcional, una pieza en el corredor cambia la perspectiva y aumenta la percepción visual del pasillo. Por lo tanto busca muebles mejor alargados, longitudinales, para ampliar la sensación espacial.
Hay algunos muebles que están específicamente diseñados para el pasillo y, por ejemplo, no incluyen patas traseras para que puedan pegarse totalmente a la pared y no entrar en conflicto con el rodapié.
1 Consola
2 Silla al fondo

3 Aprovechada un hueco

4 Hornacina

5 Sillas icónicas

6 Un diván
7 Hasta un sofá

Ideas para decorar las paredes de pasillo con impacto
Aunque solo sea una zona de paso no tiene por qué ser anodina. Resulta muy efectivo poner interés decorativo de impacto en un pasillo aburrido y así, aunque sea pequeño y estrecho, la sorpresa hará que no nos fijemos en las dimensiones sino en el toque de atención. Lo más sencillo y recurrente es utilizar papel pintado, un modelo bonito y divertido. Algunos decoradores recurren a un truco de percepción espacial muy efectivo: empapelar solo una de las paredes (mejor la del lado que tenga menos puertas), con eso se consigue que el pasillo parezca más ancho. También se puede recurrir a paredes con texturas, zócalos o algún adorno interesante, como una escultura o ménsulas con alguna pieza. El caso es poner un toque de atención.
8 Papel panorámico





