No se trata de tirarlo todo, sino de deshacerte de objetos o prendas de ropa que ya no usas o que no forman parte de tu vida. Es un ejercicio liberador y que también te ayudará a tomar consciencia de lo que tienes. Y si te gusta rodearte de muchas cosas, hazlo, pero que siempre al mirarlas o usarlas te hagan esbozar una sonrisa. ¡Vamos a ello!
1.
Cremas “malas”
Tu piel no se merece cualquier potingue. Usa una buena crema nutritiva y adecuada a tu tez y recuerda que una buena crema no significa una crema cara.
Cierto es que en moda todo vuelve. Pero por muy “efecto boomerang” que exista, el cuerpo con la edad cambia y no hace falta ir incómoda. Por suerte, hay una gran cantidad de modelos y estilos de vaqueros para elegir el que más te guste. Y los viejos, puedes donarlos a una ONG o dejarlos en un contenedor de ropa.
7.
Ropa interior desgastada

Por muy cómoda que vayas, es mejor deshacerte de esas braguitas dadas de sí y que tienes guardadas en el cajón de la ropa interior. Primero porque no te van a quedar bien, segundo porque es aconsejable renovar las prendas una vez al año como mínimo y tercero porque te mereces tener ropa interior buena y en condiciones.
8.
Libros antiguos
No somos partidarios de tirar libros, pero sí de donar o regalar aquellos que sepas que ya no vas a leer y que no tienen ningún valor sentimental para ti. Seguro que si les das una segunda vida, acabarán en manos de gente que estará feliz de tenerlos. ¡Sobre todo los más infantiles!
9.
Coleteros que le van mejor a tu hija que a ti

Revisa los coleteros que tienes y haz una selección. Puede que ya no los uses porque no llevas el corte de pelo adecuado, porque no van con tu nuevo estilo o porque están demasiado viejos y dados de sí. Y los que le quedarían bien a tu hija, guárdalos con sus cosas (más espacio para ti).
10.
Las sábanas de tu piso de soltera

Aún recuerdas la emoción de comprarte tus primeras sábanas. Pero ¿cuánto tiempo hace ya? Más de una década. Ha llegado la hora de despedirte de tu ropa de cama.
11.
Las hombreras, no volverán

Si al hacer limpieza en el cajón del armario te encuentras con un par de hombreras dignas de los 80, puedes tirarlas. Ya no volverán. Y si vuelven.. bueno, mejor no pensarlo.
12.
Camisetas con dibujos infantiles

40 años no se cumplen cada día. Eres una mujer hecha y derecha y hace tiempo que el príncipe de las historias de Disney eres tú. Así que di adiós a esas camisetas que pretenden aniñarnos y hacernos eternamente jóvenes.
13.
Esas tazas y vajilla feas

Refleja tu estilo desde que te levantas hasta que te acuestas. Ya es hora de desayunar con una taza bonita y no con esas tazas que te comprabas cuando tenías 20 años.
Recuerda: Antes de tirar nada puedes donar aquello que no uses para que alguien lo pueda utilizar, reciclarlo o reutilizarlo para otra cosa. Que hagas limpieza y “tires” lo que no usas no quiere decir que vaya al cubo de la basura. Y si te han quedado ganas de liberar más espacio no hace falta que esperes a la próxima década.


























