Señor Jesús, con el poder de tu Espíritu y la protección de tu sangre preciosa te pido que selles y bendigas a mis hijos:
(Nombres)
Te pido Señor, que los envuelvas con esa Sangre sagrada que derramaste por nosotros para que los limpies de todo mal, enfermedad física o mental que los esté atacando.
Limpia también Señor, cualquier dolor de su alma que los esté haciendo sufrir.
Que tu Espíritu Santo los ilumine intensamente, deshaciendo todo mal en sus vidas, alejando la maldad de su entorno y a todas las personas que les quieran causar daño.
Te pido amado Jesús, que envíes a tus tronos celestiales de ángeles y arcángeles sobre ellos y sobre sus vidas; para que sean protegidos donde quiera que vayan.
Que siempre anden bajo la protección divina de los seres de luz que Tú has enviado sobre ellos.
Que tu bendición Señor, sea derramada sobre mis hijos en este y todos los días.
Porque confío en tus promesas y conozco tus proezas Señor.
Porque todo el poder del universo está en tus manos y eres poseedor del amor más grande que el hombre ha conocido; yo te entrego la seguridad, la vida, la salud y la felicidad de mis hijos.
Con toda mi confianza vengo a Ti Señor, a clamar por mis hijos.
Te pido Señor, que cuando ellos más te necesiten; cuando se enfrenten a la enfermedad, los problemas o la maldad en todas sus formas; llegues Tú, con todo tu poder y misericordia, para liberarlos y elevarlos por encima de cualquier situación.
Guíalos Señor para que encuentren un camino seguro en sus vidas, que los conduzcan hacia una vida feliz y tranquila.
Que no pasen necesidades, ni tengan que padecer el abuso o maltrato de nadie.
Que puedan realizar sus proyectos de vida, hacer lo que más les gusta, vivir dignamente y rodearse de gente que los ame y los respete.
Amado Jesucristo, te pido la bendición para mis hijos, que nunca les falte tu compañía y sobre todo tu presencia en sus corazones.
Que nunca se aparten de Ti.
Amén.


