Existe un abismo de diferencia entre amor y costumbre; entre entrega y rutina; entre complicidad y zona de confort. Muchas parejas suelen confundir estos términos y es así como las relaciones sentimentales terminan por perder su magia. Un matrimonio o noviazgo necesita de novedad, empatía y esfuerzo, de otra forma el vínculo podría romperse y podrían comenzar a necesitarse en lugar de amarse. ¿Cómo saber si eso le está pasando a tu pareja?
Monotonía
Bien lo dijo Shakira en su nuevo tema musical: “No fue culpa tuya, ni tampoco mía. Fue culpa de la monotonía”. La repetición diaria y la rutina sin ningún tipo de variación afecta las relaciones. Si tu pareja ya no le saca partido a su convivencia contigo y se conforma con los mismos planes de siempre, quizá esté cayendo en una costumbre.
Le gusta recibir, pero no dar
Te exige más de lo que él/ella da, esto engloba sentimientos, actitudes e incluso cosas materiales. Quiere que siempre estés a su disposición, pero tú no recibes lo mismo a cambio porque solo le interesa sentirse querido(a) sin importar lo que su pareja sienta o piense.
Tienes su compañía, pero te sientes sola
Solo demuestra interés cuando está a punto de perderte
Es como si te diera por sentado; solo cuando siente peligro de que te vayas es cuando demuestra su interés por ti. No valora tu presencia ni agradece todo lo que haces por él/ella desinteresadamente. Cuando te siente segura se olvida completamente de ti. Eso sí, cuando se siente amenazado o cree que podría perderte, entonces despierta y te llena de halagos, detalles y cariño.
Solo busca su bienestar
No busca la felicidad de ambos de forma equitativa, siempre se pone por encima y se olvida de lo que a ti te hace bien. Es incapaz de sacrificar algunas de sus cosas por ti, lo que en ocasiones resulta ser egoísta. No le importa lastimarte u ofenderte con tal de sentirse bien consigo mismo(a).


