Preparé estos muffins de avena para el desayuno del primero de enero.
En esa mañana tranquila, la ciudad apenas despertando de la ilusión y jolgorio de la despedida del año viejo para reafirmar todas esas esperanzas que le hemos puesto a ese nuevo amanecer.
Mientras tomaba el primer café preparé los ingredientes y en un ratito ya estaban listos estos ricos muffins que llenaron la casa con un agradable olor a roles de canela.
Tuve la impresión que esa primera mañana del año era como si viajáramos en una nave del tiempo de un año al otro. Bueno, no es ese día fuera muy diferente de la mañana anterior o la otra antes; sólo fue una impresión seguramente por esa premura que tenemos de dejar atrás tantas cosas terribles que nos dejó el año viejo.
Luego nos fuimos un rato a la playa a caminar, respirar aire puro y llenarnos de buena vibra. Hermoso el clima, el momento y las vistas.
Ya he preparado estos muffins un par de veces desde entonces y como nos han gustado tanto, quiero compartirlos aquí en el blog. Están muy buenos para la merienda de los niños, a mi hija le han encantado porque ella es fan de la canela.+
La preparación es muy fácil; en un primer paso hidratamos la avena con la leche y luego mezclamos líquidos y secos para hacer la mezcla. Para darles el toque que los convierten en unos muffins maravillosos, de esos que alegran la rutina de las mañanas, agregamos canela como especie de relleno y en el tope.



