Contexto que no debemos tomar para obligar a los cristianos a usar túnicas.
Pero en la biblia Dios te permite conocer cuál es el criterio que debes usar al momento de querer vestirte, y no tiene nada que ver con tus deseos y criterios que pueden estar influenciadas por revistas de moda, instagram, y la publicidad en televisión.
Desde un inicio de nuestra existencia el criterio de Dios ha abarcado también nuestra forma de vestir.
Fíjate tú.
Nuestros primeros padres —Adán y Eva— al verse desnudos uno al otro cubrieron sus partes íntimas con hojas de higuera (Gn. 3:7), pero esto no le fue de agrado a Dios (Gn. 3:21).
Puedes notar en este relato de Génesis que desde el principio el hombre ha querido vivir según su criterio personal, olvidando que este criterio no coincide con el criterio de nuestro Dios.
Esa palabra es usada en el AT para referirse a una túnica que cubre desde el cuello hasta más abajo de la rodilla.
Si bien es cierto ya no vivimos bajo la ley si no bajo la gracia, pero la Palabra de Dios sigue siendo verás en este asunto del cómo debe vestir una mujer cristiana (aplica a los hombres también).
El Apóstol Pablo en su primera carta a Timoteo deja muy claro el criterio de Dios en cuanto al vestir usando sus propias palabras:
Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad. 1 Tim. 2:9-10
Pablo está enseñando que la manera de vestir de una mujer cristiana debe seguir dos principios importantes:
- PUDOR: Vergüenza de exhibir el propio cuerpo desnudo o de tratar temas relacionados con el sexo.
- MODESTIA: Humildad, falta de vanidad y no ostentación de los propios méritos.
Podemos deducir, por lo que nos dice el versículo, que en aquel tiempo las mujeres no vestían adecuadamente.
Estas mujeres —igual que las de hoy— se vestían de manera que pudieran llamar la atención del sexo opuesto.
Otras mujeres, quizá de la clase más alta, buscaban mostrar sus riquezas y poder a través de los vestidos lujosos y las joyas.
Fue el caso —como el de hoy— que esas prácticas habían llegado a la iglesia de aquel tiempo, y las mujeres iban vestidas de manera inapropiada.
La iglesia es el lugar para adorar a Dios y no para exhibir modas.
Pero Pablo no está reprimiendo el deseo natural de las mujeres de arreglarse, sino más bien incentiva a que lo hagan de manera que muestren ser mujeres piadosas, que temen a Dios y desean agradarle a Él por encima de todas las cosas.
Es así que la mujer cristiana en la actualidad debe vestirse como para agradar a Dios y no al mundo (Jn. 17:14).
¿De qué manera debería vestir una mujer cristiana? Pues teniendo en cuenta los siguientes principios:
A. La mujer cristiana debe vestirse con Pudor
El pudor de una mujer es concerniente también a su forma de vestir. Esto muestra lo respetuosa que es ella consigo misma y con los demás.
En nuestros tiempos se ha vuelto complicado encontrar a mujeres que vistan con pudor.
Al caminar por las calles de nuestras ciudades podemos encontrarnos con mujeres vestidas de tal manera que llaman la atención de muchos ojos sobre su cuerpo.
Lo triste de esta realidad es que las mujeres cristianas tienen la misma conducta que las mujeres paganas.
Es difícil que noten la falta de respeto a su cuerpo que es templo del Espíritu Santo (1 Co. 6:19), y vestir en desnudez es lo más común que realizan a diario.
Ahora, es importante señalar que el concepto de desnudez en la biblia es un tanto distinto al que tenemos hoy.
Cuando la Palabra de Dios dice que es vergonzoso para el hombre y la mujer mostrar su desnudez en público, no se está refiriendo de manera esencial al hecho que una persona se muestre en público sin ningún tipo de ropa.
Como ha señalado un autor: “Tanto en el griego como en el hebreo (las palabras que se usan para desnudez) significan ‘estar sin ropa’, pero en ambos lenguajes se usa frecuentemente en el sentido de ‘vestimenta ligera’ o ‘sin el vestido exterior’.”
Es por ello que cuando un hombre se quitaba el kuttonet, la túnica, y se quedaba en ropa interior, se decía que ese hombre estaba desnudo.
Este mismo concepto de desnudez lo podemos notar en Is. 47:2-3:
Toma las piedras de molino y muele la harina; quítate el velo, despójate de la falda, descubre tus piernas, pasa los ríos. Será descubierta tu desnudez, también será expuesta tu vergüenza; tomaré venganza y no perdonaré a hombre alguno.
La joven virgen a la que hace referencia de manera figurada este versículo no estaba desnuda por completo.
El simple hecho de tener que subirse la falta para cruzar los ríos al punto de dejar descubierta sus piernas era motivo de desnudez y vergüenza.
Quizá puedes decir: —Pero esa es la manera en que pensaba la gente en aquellos tiempos y tenían que acatar ese mandato.
Pero lo cierto es que no todos los pueblos que rodeaban a Israel pensaban de esa misma forma.
En el antiguo Egipto, en Creta y en Grecia, el cuerpo desnudo no era una falta de pudor.
Los esclavos y los atletas solían aparecer sin ropa, mientras que las personas de alto rango llevaban vestidos muy cortos como para mostrar bastante mientras se movían.
La mujer actual se muestra todos los días con menos ropa sobre su cuerpo de manera frecuente.
Tal vez al consultar con ellas nieguen el hecho de que se visten para atraer las miradas del sexo opuesto, pero es la naturaleza en cada mujer.
En cuanto a la ropa, podemos notar hoy que está diseñada para provocar una atracción sexual.
La industria de la moda en lo que menos piensa es en cubrir un cuerpo, sino más bien en atraer miradas del sexo opuesto.
En lo personal, siento vergüenza ajena cuando una de mis hermanas en Cristo se viste sin pudor alguno usando ropas que se pegan al cuerpo y dan a notar sus formas.
Lo terrible aun es que así van vestidas a la casa de Dios.
Sea que vistan con falda o pantalón muchas mujeres cristianas se visten con telas que resaltan demasiado su figura.
Sí. También visten falda larga que aprieta y resalta la figura de su cuerpo.
Su argumento de defensa es siempre: “Dios mira el corazón más no el cuerpo”, y olvidan por completo que ellas son responsables de lo que puedan provocar en el corazón de sus hermanos hombres.
Y es cierto que cualquier hombre que mira a una mujer y la codicia ya adulteró con ella en su corazón (Mt. 5:28), pero también es cierto que tenemos la responsabilidad si hacemos tropezar a uno de nuestros hermanos (Mt. 18:6).
Me encontré en iglesias donde fui testigo de mujeres que participaban en el altar usando ropa larga pero muy ceñida al cuerpo.
Mujeres usando falda arriba de la rodilla y que al sentarse tenían que estar estirando a cada momento la tela para poder cubrirse.
Y en el peor de los casos, me encontré con mujeres participando en el altar con ropa que mostraba su escote y hasta la transparencia de su vestimenta interior.
La verdad es que los cristianos cada vez nos parecemos más a habitantes del mundo pagano que a habitantes del cielo eterno. —Max Damián
Así que hermana mía, ¿tu forma de vestir es digna de una mujer que honra a Dios? ¿Te vistes de manera apropiada para vestir el templo del Espíritu Santo?
Si no es así es momento de rectificar todo lo que estás haciendo mal. Es momento de empezar a lucir como una mujer de piedad que cubre su cuerpo para agradar a su Dios y no a los hombres.
B. La mujer cristiana debe vestirse con Modestia
La palabra modestia en 1 Tim. 2:9 también puede ser traducida como “buen juicio”, “auto control”, “sentido común” o “pureza mental”.
Estas palabras hacen referencia a una mujer juiciosa que no se deja llevar por sus impulsos. Que cuando se viste lo hace de forma discreta y apropiada.
Pero la mujer de hoy se viste impulsada por sus deseos de ser provocativa, admirada, seducida, llamar la atención, y verse mejor que otras mujeres.
En su corazón existe la idea que ella debe vestir tal como le provoque, mientras esto —dice el mundo— la haga feliz y libre.
Pero en nuestros tiempos el corazón de las mujeres es bombardeado con mensajes que la han persuadido a ser más un objeto que provoca placer, que una mujer que debe ser honrada y respetada.
Y lo grabe de esta situación es que para las mujeres es algo común.
Han perdido por completo el buen juicio y se dejan llevar por modas que distorsionan su vida completa.
Esto es algo que podemos notar con facilidad en redes sociales.
Tal parece que vestirse de manera provocativa mostrando la desnudez de su cuerpo es una práctica natural que las hace —dicen ellas— resaltar su belleza.