Usar lentes cambia completamente las reglas del maquillaje. Tus ojos quedan enmarcados (y a veces magnificados o reducidos) por los cristales, las sombras de la montura caen sobre tu rostro, y algunos productos simplemente no funcionan. Pero con los ajustes correctos, puedes lucir impecable.
El Desafío de los Lentes
Los lentes para miopía hacen que tus ojos se vean más pequeños, mientras que los de hipermetropía los magnifican. Las monturas proyectan sombras y los cristales pueden opacar tu maquillaje. Por eso necesitas una estrategia específica.
Base y Corrector: Cero Brillos
Los lentes resaltan cualquier zona grasosa o brillante. Usa un primer matificante en la zona T antes de la base. El corrector debe ser de larga duración y completamente mate, especialmente bajo los ojos donde la montura crea sombras.
Sella con un toquecito de polvo translúcido solo en zonas propensas a brillar. El acabado mate es tu mejor aliado cuando usas lentes.
Cejas: Máxima Definición
Con lentes, tus cejas quedan parcialmente ocultas bajo la montura, pero las partes visibles necesitan estar impecables. Define bien el inicio y el arco de las cejas con lápiz o pomada. Cejas bien definidas equilibran el peso visual de los lentes.
Si tus lentes son grandes o llamativos, mantén las cejas naturales pero marcadas. Si tus lentes son discretos, puedes definirlas más dramáticamente.
Ojos: Depende de Tus Cristales
Para miopía (ojos se ven pequeños): Usa sombras claras en todo el párpado, define el pliegue con tono medio, y aplica máscara generosamente. Riza bien las pestañas. Considera delineador blanco en la línea de agua para abrir la mirada.
Para hipermetropía (ojos se ven grandes): Usa tonos medios a oscuros para crear profundidad. Evita sombras muy claras o brillantes que magnificarían más. Define bien el delineado superior para dar estructura.
Máscara: A Prueba de Todo
Aquí está el problema: las pestañas pueden rozar los cristales dejando manchas. Usa máscara waterproof que no se transfiera. Aplica solo en las pestañas superiores, enfocándote en la raíz para dar volumen sin largo excesivo que toque los lentes.
Si tus pestañas tocan constantemente los cristales, considera rizarlas más o usar menos producto en las puntas.
Labios: Aquí Está Tu Protagonista
Como tus ojos quedan parcialmente ocultos por los lentes, tus labios se convierten en el punto focal perfecto. Un color definido en los labios balancea el peso visual de la montura.
Elige tonos que complementen tu montura: rojos clásicos con monturas negras o plateadas, rosas suaves con monturas doradas o transparentes, berenjenas con monturas carey.
El Color Según Tu Montura
Monturas negras o oscuras: Tu maquillaje puede ser más dramático. Define bien ojos y labios.
Monturas metálicas o delgadas: Mantén el maquillaje más suave y natural para no competir.
Monturas de colores: Elige maquillaje en tonos neutros que no choquen con el color de tu montura.
Monturas transparentes o nude: Tienes más libertad. Puedes jugar con colores tanto en ojos como en labios.
El Truco del Iluminador
Aplica iluminador estratégicamente en el pómulo justo donde termina la montura. Esto levanta visualmente tu rostro y contraresta las sombras que proyectan los lentes. También un toquecito en el arco de cupido atrae la mirada hacia tus labios.
Errores Comunes
Demasiada sombra oscura: Se ve pesado bajo los cristales. Opta por tonos medios.
Delineado muy grueso: Los lentes ya enmarcan tus ojos. Un delineado excesivo cierra la mirada.
Olvidar sellar el maquillaje: Sin fijación, se transferirá a tus cristales.
Rubor muy bajo: Queda oculto por la montura. Aplícalo más alto, en el pómulo.
El consejo final: Tu maquillaje debe complementar tus lentes, no competir con ellos. Piensa en tus lentes como un accesorio más de tu look y ajusta el maquillaje en consecuencia. Menos es más, pero ese menos debe estar perfectamente ejecutado.


